Latidos: Emprendedores de quiosco


"Con ganas, motivación y muuuuucho optimismo, se puede llegar a lograr."

Hoy me ha dado por la prensa. Quizás, podríamos detenernos un momento en pensar en los medios de comunicación. Antes, de pago o gratuitos, teníamos decenas de opciones de lectura en nuestros quioscos de barrio o buzones, ahora... ¡ya no hay ni quioscos! Por no hablar de la imagen de lo que era un periodista antes y lo que es ahora, sobre todo en la tele…

Poco a poco, han ido apareciendo formas alternativas de información que dejan un poco atrás, como objetos de coleccionista prácticamente, las antiguas formas de transmitir las noticias, para aparecer con verdadera fuerza los medios interactivos como las webs o las redes sociales.

Teniendo en cuenta que las redes sociales como Twitter, hacen que tengamos la información de primera mano, contada incluso por el protagonista directamente, la labor de los periodistas como la conocíamos hasta ahora, se ha quedado de igual forma guardada en las cajas de nuestras colecciones de antigüedades.

Por eso, este grupo de alcarreños de los que hoy hablo, no sé si definirlos valientes o temerarios, han intentado lo más difícil: continuar siendo periodistas (de los de antes). Igual que aquel anticuario que desempolva sus viejos trastos y encuentra una vieja Vespa, que ahora se ha revalorizado y se vende por mucho más precio que su verdadero valor, estos intrépidos personajes han decidido que pueden lograr lo que se propongan.

Para ello, sin prácticamente más recursos que ellos mismos, se meten en el taller de chapa y pintura para mejorar la apariencia de la Vespa y algo de mecánica para poner en marcha el engranaje, así, y tomando como aliados los "monstruos interactivos" que han dejado obsoletas las anteriores formas de información, se embarcan en la aventura de ser un medio de comunicación de este nuevo siglo.

Pero... ¿porqué conducir una moto de dos ruedas (donde puedes perder el equilibrio)?, porqué conducir con marchas manuales (sin la comodidad de las automáticas)? o ¿porqué conducir expuesto al frío y otros peligros (con la comodidad que da la calefacción del coche)?

Quizás, porque la mejor forma de triunfar en lo que uno se propone sea arriesgarse y exponerse, que se aprenda a mantener el equilibrio y llevar la responsabilidad uno mismo de las revoluciones con las que conduce. Y sobre todo, desde la comodidad de lo conocido y controlable no es precisamente de donde salen las mejores ideas, que ya lo decía Albert Einstein.

Así, como a la vieja Vespa, hace falta seguirle echando la mezcla de aceite y gasolina al recargarla, estos periodistas están intentando hacer prevalecer esta minusvalorada profesión, aunque para ello, el esfuerzo les haga tener alguna cana de más…Que mirado por el lado bueno, así van más acordes con su moto, je je je.

Por estas cosas, y algunas más, me parece una buena opción lacomunid@d como ejemplo de emprendedores, temerarios y valiente que con ganas, motivación y muuuuucho optimismo están logrando su objetivo.

Además, animo a todo aquel que dude de su pericia y valor, a ponerse al mando de “una Vespa”. Una vez ruedas encima de ella, la carretera, cuantas más curvas tenga, más gusta. El cambio manual, el sonido inconfundible (parece que suena a trompicones, pero…funciona) y la sensación de equilibrio hacen que las dificultades sean parte indispensable del viaje. ;)