El miedo

"La Haka". ¿Habéis visto alguna vez esta extraña danza? Casi dan ganas de reírse, sobre todo cuando se ve en la televisión, pero...imagínate a pocos centímetros de una persona que hace eso, momentos antes de saber que te vas a tener que enfrentar a ella.

Esto es lo que diría una de las diferentes Hakas que existen. Cantada por el equipo All Blacks de Rugby hasta que hace unos años cambiaron la letra para hacerla propia:

Líder: Ringa pakia!

Golpea las manos contra los

muslos!

  Uma tiraha! Infla el pecho!
  Turi whatia! Dobla las rodillas!
  Hope whai ake! Sigue con la cadera!
  Waewae takahia kia kino!

Golpea tus pies contra el suelo

lo más fuerte que puedas!

     
Líder: Ka mate, ka mate Puedo Morir, Puedo Morir
Equipo: Ka ora, ka ora Puedo Vivir, Puedo Vivir
Líder: Ka mate, ka mate Puedo Morir, Puedo Morir
Equipo: Ka ora, ka ora Puedo Vivir, Puedo Vivir
Todos: T?nei te tangata p?huruhuru

Este es el hombre peludo*

(valiente)

  N?na nei i tiki mai whakawhiti te r?

Que trajo el sol Y lo hizo

brillar de nuevo

  ? upane, ka upane

¡Un paso hacia arriba! ¡Otro

paso hacia arriba!

  ? upane, ka upane

¡Un paso hacia arriba! ¡Otro

paso hacia arriba!

  Whiti te r?, h?! El Sol Brilla!

 

 

 

Con estas danzas ancestrales maorí, buscan el miedo del contrincante mediante la intimidación, esa emoción negativa intensa que es provocada por la interpretación de un peligro aparente, sea del pasado, presente o futuro. Supone un riesgo para la persona y sirve para protegernos. Y que en este caso en concreto viene de un maorí que huía de su adversario.

Las reacciones que conlleva esta emoción son diversas, pudiendo ir desde la paralización, la huida o la lucha, pero en cualquier caso se muestra un gran componente físico (suben las pulsaciones, aumenta la respiración, aparece tensión muscular, cambia nuestra expresión facial...).

A veces, el miedo es capaz de controlarnos y es cuando se le llama fobia. Son miedos irracionales (incluso la persona que los siente sabe que lo son), muy intensos y que hacen que no puedas realizar aquello lo que estabas haciendo. Son tan variados que cada persona puede tener uno diferente y puede no repetirse con el de ninguna otra persona.

Aunque sí es verdad que hay muchos repetidos. Por un lado, aquellos que tienen que ver con que nuestra vida esté en peligro o haya estado en algún momento: el fuego, las arañas, las serpientes, los perros, las alturas, la sangre. Por otro lado, los miedos con ese componente mucho más cognitivo (el darle vueltas a la cabeza, vamos): al fracaso, a quedar en ridículo…que son más bien una anticipación al futuro, poniendo en nuestras mentes ejemplos pasados en los que nos hemos sentido así.

¿Y por qué no todos los tenemos por igual? Aunque aún se investiga sobre esto, ya hay ideas comprobadas sobre la herencia y sobre experiencias que pasamos o que oímos que alguien ha pasado que nos marcan especialmente.

La principal diferencia es, que mientras en los primeros miedos notamos más síntomas físicos que suelen pasar al quitarnos del medio a lo temido, los segundos no tienen definidos los síntomas, haciéndonos sentir un malestar mayor y difícil de evitar. Si sabes que picar una cebolla te hace llorar los ojos, dejar de picarla lo soluciona, pero si no sabes lo que te hace llorar los ojos…no puedes apartarlo.

Pero…volviendo a la Haka. Cuando vayas a hacer algo, piensa que si desde el principio eres fuerte y muestras eso a tu entorno, te ves capaz y luchas por ese objetivo, es fácil que logres alcanzarlo.